Reseñas de discos

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Missa Atropos (2010) - Gazpacho

Si nunca escuchaste a Gazpacho, Missa Atropos es la mejor puerta de entrada.

Un disco de rock progresivo melancólico, lleno de climas, letras poéticas y una atmósfera que te atrapa como niebla en el pecho 🌫️💔.

Es un álbum conceptual basado en la figura mitológica de Atropos, la de las tres moiras griegas que corta el hilo de la vida ✂️.

Sí, suena oscuro. Y lo es, pero no desde el grito, sino desde lo íntimo: es un disco que no grita, susurra. Y eso es muchísimo más poderoso.

Cada canción es como una estación de ese viaje: desde la suave tristeza de Mass for Atropos I hasta la angustia arrastrada de River, todo suena a confesión en voz baja. El trabajo vocal de Jan-Henrik Ohme es impecable, flotando sobre capas de sintetizadores, violines y guitarras atmosféricas que nunca quieren brillar, solo sostener. 🎻🎹

👍 Lo mejor:

  • El concepto está muy bien cerrado, todo tiene coherencia sonora y emocional.

  • Las letras son poéticas sin caer en lo pretencioso.

  • Snail, Defense Mechanism y River son joyas.

👎 Lo menos bueno:

  • Es un disco para estados emocionales muy específicos: si no estás en ese mood, puede parecerte lento.

  • A veces se extraña una explosión, un quiebre… pero quizás esa es justamente la gracia: todo es contención.

🎯 Puntuación: 8.7/10
Un disco para escuchar con auriculares, a solas, de noche.

No cambia tu día. Cambia tu clima interno.

The color spectrum (2011) - The Dear Hunter

Un disco no, nueve EPs.

Cada uno con el color como guía emocional y sonora. Un proyecto ambicioso, raro, hermoso.

The Dear Hunter se metió con algo que podría haber sido puro humo artístico… y lo convirtió en una obra única.

Cada color tiene su propio estilo:
White es etéreo,
🔴 Red es rabia,
Black es oscuridad pura,
🟢 Green es orgánico y acústico.
Y así… cada matiz cuenta una parte de un TODO que te lleva por todos los estados posibles.

🎧 Musicalmente es una locura: rock progresivo, folk, synthpop, math rock, indie. Todo convive. Todo fluye. Y la voz de Casey Crescenzo es el pegamento perfecto: expresiva, dramática, a veces celestial, a veces cruda.

🎥 El DVD en vivo le da todavía más valor: verlos tocando esto en directo, con esa precisión y sensibilidad, es otro viaje. No es solo un recital, es una experiencia audiovisual pensada al detalle.

👍 Lo mejor:
✔️ Originalidad real, sin artificio
✔️ Cada canción suena a su color
✔️ El DVD es impecable en sonido y ejecución

👎 Lo menos:
⚠️ Son muchos temas. No es para escuchar de corrido.
⚠️ Algunas canciones se sienten más "experimento" que canción.

Puntuación final: 8.5/10
Un disco para escuchar como se ve un cuadro: desde cerca, por partes, y después de nuevo entero.

Shrine of new generation slaves (2013) - Riverside

Es un viaje de rock progresivo melódico con tintes de metal y mucha alma.

Desde el primer tema, la banda polaca te envuelve en un sonido rico en detalles: guitarras envolventes, teclados atmosféricos y la voz emotiva de Mariusz Duda al frente.

Este disco no es conceptual, pero todas sus canciones giran en torno a una idea muy actual: nos hemos convertido en esclavos de la vida moderna, atrapados en trabajos monótonos y rutinas asfixiantes que nos impiden disfrutar lo que amamos.

Riverside canaliza esa crítica social a través de letras introspectivas y una música llena de melancolía y claroscuros.

El álbum equilibra momentos de potente rock progresivo con pasajes atmosféricos dignos de Pink Floyd. Hay riffs enérgicos y groove en canciones como "Celebrity Touch", contrastando con baladas conmovedoras como "We Got Used To Us" que te llegan al corazón 💔.

La producción es impecable: se nota la presencia de instrumentos clásicos del prog (¡ese órgano Hammond le da un toque vintage genial! 🎹) y hasta influencias de jazz y electrónica en algunos temas, lo que aporta gran profundidad sonora.

Lo mejor: la cohesión y madurez del disco. Cada tema suma al mensaje general y al ambiente nostálgico del álbum. Muchos fans consideran que este es el trabajo más completo, maduro y personal de Riverside hasta la fecha.

La calidad de la composición y la pasión en la interpretación se sienten en cada nota, haciendo de este disco una montaña rusa emocional 🎢 que a la vez te hace reflexionar.

Lo no tan bueno: si esperas la agresividad metalera de su álbum anterior (ADHD), aquí la intensidad está más bajada. El grupo opta por un enfoque más calmado y delicado, sin tantos riffs pesados ni velocidad, algo que algunos podrían extrañar.

El inicio del álbum es un poco lento en los primeros minutos, pero vale la pena dejarse llevar hasta que despega. Es un disco para escuchar con atención; quizá no te enganche al instante, pero crece con cada escucha.

Puntuación: 🔥 9/10 ⭐️.

Shrine of New Generation Slaves brilla con luz propia como uno de los mejores discos de Riverside. Es un álbum apasionante, con mensaje y atmósfera, que te deja pensando y sintiendo a la vez.

Recomendado para los amantes del rock progresivo que buscan algo más que música de fondo.

Ligament (2025) - Paatos

Tras 13 años de silencio, regresó Paatos y lo hizo con un gran disco.

Oscuro, emocional y hasta cinematográfico. La banda nos tenía acostumbrados a ese sonido nórdico de melodías oscuras, ira contenida, emociones que explotan en la voz de Petronella Nettermalm.

Rock progresivo con toques de rock pesado, jazz y electrónica. Ritmos sincopados, bajo hipnótico, texturas electrónicas con vibra trip-hop psicodélica.

Las letras reflejan la ansiedad y el miedo de nuestro tiempo, sentimientos globales cada vez más arraigados sin importar edad e identidad de género.

Hay susurros etéreos que hipnotizan y arranques crudos (¡hasta con megáfono!) que estremecen.

Sobresale el dueto con Mikael Åkerfeldt (Opeth) en la canción "Beyond the forest". Una colaboración que fue más allá de la canción ya que Paatos fue incluída como la banda invitada en el tour de Opeth.

La producción es orgánica, sin tanto retoque. Es música honesta y viva, como siempre lo hicieron.

Puede decirse que Paatos volvió manteniendo la esencia o que nunca se fueron, solo se tomaron un tiempo para continuar con su obra.

Puntuación: 8/10 🔥

Siempre creativos, su música es una mezcla única, inclasificable con experimentación en su estructura. Nunca fueron de fácil oída.

Destaco - como de costumbre - la voz de Petronella que si bien no es una cantante de esas que deslumbran, posee un tono, color y tono que hipnotiza y es el adecuado para las letras y la música.

Uno de los muy buenos discos del 2025.

Moonshine (1994) - Collage

Collage es una banda polaca de rock progresivo formada a fines de los ’80, liderada por el cantante Robert Amirian y el guitarrista Mirek Gil.

Moonshine (1994) es su obra cumbre y una joya oculta del prog de los ’90, considerada por muchos entre lo mejor del género en esa década.

El disco ofrece neo-prog sinfónico muy emotivo, en la línea de Marillion, IQ o Pendragon.

Teclados atmosféricos, solos de guitarra melódicos y gran clima instrumental definen el sonido.

Tiene una onda a lo Marillion/Pink Floyd ochentero – pasajes llenos de sensibilidad y épica – con el clásico juego entre guitarra y teclados. 

Si te gustan los álbumes Brave o Misplaced Childhood de Marillion, acá te sentirás como en casa.

La voz de Robert Amirian es clave en el disco. Canta en inglés (buscando mayor audiencia) con un timbre emotivo y cálido que encaja perfecto con la música.

No tendrá el dramatismo de Fish (Marillion) o Peter Nicholls (IQ), pero su estilo sincero aporta carisma y sentimiento en cada tema.

Algunos critican que no es un vocalista súper virtuoso, pero precisamente su sencillez hace brillar a las canciones.

El álbum abre con “Heroes Cry”, un temazo épico que arranca con teclados imponentes y atmósfera de película.

Su melodía poderosa y estribillo sentido te enganchan al instante. Le sigue “In Your Eyes”, una suite de 14 minutos de pura gloria prog: va pasando por pasajes suaves y otros enérgicos, mostrando la faceta más sinfónica y romántica de Collage en un solo track.

“Living in the Moonlight” es la balada insignia del disco y su canción más conocida. Con su aire nostálgico logra ser super emotiva – de hecho, fue el “hit” de Moonshine -.

Por otro lado, “Moonshine” (tema título) brilla con luz propia: una pieza larga, intensa y algo más oscura, llena de cambios de ritmo y clímax instrumentales que la convierten en favorita de muchos fans de la banda.

Mención especial a “The Blues”, un track más movido y energético que aporta optimismo a mitad del álbum, invitándonos a vencer la melancolía con riffs y solos vibrantes.

Lo mejor: la atmósfera climática y épica del disco. Guitarras y teclados se complementan de maravilla, logrando pasajes sublimes y majestuosos.

Cada canción está muy cuidada en composición y emoción, ofreciendo momentos intensos y calmos con sentimiento.

Lo menos logrado: no es un álbum muy original ni innovador – se nota la fuerte influencia de Marillion, Genesis y Pink Floyd en el sonido. Si no te va el neo-prog melódico, puede parecerte demasiado “bombástico”. La voz, aunque emotiva, no destaca técnicamente sobre la instrumentación.

De todas formas, estos detalles no opacan el gran nivel global del disco.

Moonshine es un disco de culto del rock progresivo de los ’90 que equilibra virtuosismo y emoción a partes iguales.

Más de 30 años después de su lanzamiento, sigue sorprendiendo al escucharlo – señal de que su magia se mantiene intacta.

Un viaje sonoro envolvente, lleno de sentimiento y calidad técnica, que ningún fan del género debería perderse.

Puntuación final: 9/10 🌕.

Breaking habits (2016) - Meller; Duda y Golyzniak

Un power trío polaco poco convencional.

Sus integrantes: Maciej Meller (guitarrista, ex-Quidam), Maciej Gołyźniak (baterista de Sorry Boys y colaborador de la escena alt-pop polaca) y Mariusz Duda (bajista/vocalista, líder de Riverside y creador de Lunatic Soul).

Este proyecto nace de la amistad entre ellos y la idea de “romper hábitos” musicales juntos.

Tras años en sus respectivas bandas, los tres músicos se unieron para algo distinto. Grabaron Breaking Habits “a la vieja usanza”, tocando juntos en vivo en el estudio durante el invierno de 2015, fomentando la improvisación y la frescura orgánica (solo la voz y alguna guitarra acústica se añadieron después). El resultado captura la química espontánea de un jam session entre amigos.

Breaking Habits se aleja del sonido habitual de Riverside o Lunatic Soul; aquí encontramos un rock más crudo, directo y vintage.

La música combina rock clásico setentero con toques de math rock y matices progresivos/psicodélicos. De hecho, críticos han señalado influencias de Deep Purple o Black Sabbath en vez de Pink Floyd.

El disco suena “más sucio” y visceral que el prog habitual de Duda, con un enfoque alternativo y mucha fuerza emocional.

A pesar del giro de estilo, hay guiños familiares para fans de Riverside cuando Duda canta: por ejemplo, la inicial “Birds Of Prey” o “Against The Tide” podrían pasar por temas de Riverside si tuvieran teclados. Asimismo, Breaking Habits coquetea con el post-prog: “Against The Tide” evoca la vibra de Porcupine Tree en sus buenos tiempos. Pero en general el álbum apuesta por una energía rockera clásica con ambientaciones psicodélicas sutiles (el largo tema “Floating Over” tiene un break atmosférico y final delicado muy space rock.

"Feet On The Desk”, el primer single, impresiona con su groove oscuro y pegadizo. Su riff inicial potente da paso a un medio tiempo denso; en la segunda mitad, el ritmo late como un corazón, creando tensión casi cinematográfica.

El tema titular “Breaking Habits” (instrumental) brilla por su construcción hipnótica: la batería tribal de Gołyźniak orquesta una subida progresiva, acompañada de una línea de bajo contundente de Duda. Es una pieza que va ganando intensidad y hasta recuerda por momentos a una banda sonora intrigante.

“Birds Of Prey” abre el álbum con mucha garra: un rockero hard sudoroso que muestra al trío rockeando sin miramientos.

En contraste, “Shapeshifter” aporta uno de los momentos más melódicos y delicados del disco, demostrando la versatilidad del grupo (ha llegado a ser de las favoritas por su tono más suave).

Por su parte, “Floating Over” (casi 10 minutos) es el viaje más psicodélico: una jam session espacial grabada en vivo donde la guitarra de Meller se luce con texturas atmosféricas antes de un clímax progresivo.

El cierre “Into The Wild” no se queda atrás, poniendo broche con energía desatada y riffs contundentes.

Breaking Habits fue recibido con entusiasmo por la crítica de nicho. Se elogia la “fuerza cruda y el impacto emocional” que transmite, así como la química entre los tres músicos, cuya “osmosis” y aporte individual enriquecen la obra. Duda y Meller ofrecen interpretaciones virtuosas, pero el baterista Gołyźniak sobresale hasta ser llamado el “estrella secreta” del álbum gracias a su estilo dinámico y groovey en la batería.

¿Puntos débiles? Al ser un disco tan espontáneo y old-school, no tiene la producción pulida ni la complejidad épica de otros álbumes progresivos de Duda. Es intencionalmente sencillo y directo, lo que deja Breaking Habits más cerca de una jam divertida que de una obra conceptual profunda – algo que podría decepcionar a quien espere grandilocuencia, pero que a la vez resulta refrescante por su autenticidad.

Breaking Habits es un álbum disfrutable y distinto, donde tres talentos salen de su zona de confort para rockear sin pretensiones. Su mezcla de rock progresivo moderno con alma vintage ofrece 44 minutos de riffs, grooves y pasajes envolventes que sorprenderán gratamente a fans de Riverside y del prog alternativo.

Puntuación: 8/10.